Rhode Skin Llega a Londres: 

Rhode Skin, la marca de Hailey Bieber, ha aterrizado en Londres de una manera que ha dejado marca Su primer pop-up en el Reino Unido no solo ha captado la atención de los fanáticos del skincare, sino que ha revolucionado la forma en que las marcas pueden aprovechar la publicidad exterior para amplificar su impacto. Desde la planificación hasta la ejecución, Rhode Skin nos demuestra cómo una estrategia que combina lo físico y lo digital puede crear experiencias inolvidables que van mucho más allá de la venta de productos.

Transformando la Calle en una Extensión de la Marca

Ubicado en la famosa Motcombe Street, el pop-up de Rhode no se limitó solo a lo que ocurría dentro de sus puertas. Toda la experiencia comenzó mucho antes, en las calles de Londres, gracias a una combinación de publicidad exterior tradicional y estrategias de Fake Out of Home. Clips y contenido en redes sociales indicaban que Rhode había llegado a la ciudad, creando una expectativa masiva antes de que los primeros visitantes siquiera llegaran al lugar.

Pero Rhode fue más allá del simple marketing visual. Mientras los asistentes esperaban en fila (¡algunos hasta 7 horas!), la marca hizo que ese tiempo fuera parte de la experiencia, ofreciendo café gratuito y roles de canela. ¿El resultado? Cada espera se convirtió en una oportunidad para que los visitantes crearan contenido y lo compartieran en sus redes sociales. Las botellas de agua de marca y los letreros alrededor del espacio fueron pensados estratégicamente para maximizar la visibilidad de Rhode en el espacio público, asegurando que incluso aquellos que pasaban por la calle fueran parte de este fenómeno publicitario.

Fusión del Mundo Digital con la Publicidad Exterior

Uno de los aspectos más interesantes del pop-up de Rhode fue cómo la publicidad exterior se convirtió en un puente perfecto entre el mundo físico y el digital. El evento no solo se difundió a través de vallas publicitarias y mupis estratégicos, sino que fue amplificado por los clips y publicaciones en TikTok e Instagram, que lograron viralizar la experiencia. 

Este enfoque va más allá de lo visual y transforma la publicidad exterior en una experiencia sensorial que involucra activamente a los asistentes. No es solo un anuncio; es un evento que las personas quieren documentar y compartir, lo que crea una conexión más profunda entre la marca y su audiencia.