La IA en la publicidad un vacío legal

La inteligencia artificial (IA) ha revolucionado muchos aspectos de la publicidad, desde la creación de contenido hasta la personalización y la segmentación de audiencias. Sin embargo, esta rápida evolución también ha creado un vacío legal que plantea desafíos importantes tanto para los reguladores como para las empresas. 

La inteligencia artificial en el ámbito de la creación visual ha abierto un nuevo capítulo en la manera en que abordamos las campañas publicitarias, los concursos de fotografía e ilustración, o la utilización de imágenes en los productos digitales, y ha planteado importantes debates éticos. 

La famosa serie de Max House of The Dragon realizo un FOOH hecho con Inteligencia artificial que tuvo problemas al poco tiempo de publicarlo y publicitarlo. Nos referimos a que utilizaron el castillo de chapultepec para colocar las banderas y estandartes de la casa Targaryen una de las familias de la serie.

 

 

En el mundo online, la IA ofrece una herramienta sin precedentes para la generación de imágenes que capturan la esencia de una marca con precisión y creatividad, permitiendo a las empresas destacarse en un mercado saturado. El uso en concursos de fotografía e ilustración ha generado preguntas sobre la autenticidad y la originalidad, desafiando las normativas tradicionales que valoran la creación humana directa.

Esta disrupción tecnológica nos obliga a reconsiderar los criterios de evaluación y a establecer nuevas pautas que aborden la participación de obras generadas por IA. Más allá de su aplicación práctica, surge un debate ético profundo sobre la autoría, los derechos de propiedad intelectual y el impacto en la industria creativa. 

La inteligencia artificial ofrece a los artistas una valiosa fuente de inspiración y eficiencia en sus procesos creativos. Sin embargo, la controversia surge al utilizar imágenes creadas mediante esta tecnología en contextos de publicidad y más si las utilizan estamentos públicos.

Actualmente, existe un vacío legal respecto a la propiedad de las imágenes generadas por inteligencia artificial. La titularidad de estas imágenes varía en función del software de IA utilizado y los términos y condiciones específicos que este establezca. De acuerdo con las normas de uso de DALL-E, al crear una imagen mediante comandos o instrucciones específicas a la IA, el usuario obtiene los derechos de propiedad, permitiendo incluso su utilización con fines comerciales.  Por su parte, Mid Journey permite la explotación comercial de sus imágenes; sin embargo, especifica que las empresas con ingresos superiores a un millón de dólares deben adquirir una suscripción para hacerlo.

Por ende, estas plataformas ofrecen cierta libertad en el uso de las imágenes generadas, sin imponer restricciones significativas, lo que implica que pueden emplearse en campañas publicitarias sin una regulación clara al respecto.

 

Propiedad Intelectual

La creación de contenido publicitario mediante IA plantea preguntas sobre la propiedad intelectual. ¿Quién posee los derechos de un anuncio creado por una IA? ¿El creador del algoritmo, el usuario que lo implementa, o la propia empresa de publicidad? Este es un área que aún necesita ser clarificada legalmente.

Seguridad y Fraude

El uso de IA también puede aumentar el riesgo de fraudes publicitarios, como el tráfico de clics falsos y las impresiones fraudulentas. La falta de regulaciones específicas sobre cómo las empresas deben protegerse contra estos fraudes crea un vacío legal que puede ser explotado por actores malintencionados.

Globalización y Diferencias Regionales

La globalización del mercado publicitario implica que las empresas deben cumplir con regulaciones en múltiples jurisdicciones, lo que puede ser complicado y costoso. Las diferencias en las regulaciones regionales pueden dificultar la creación de políticas de IA coherentes a nivel global.

Conclusión

La IA ofrece enormes oportunidades para la innovación en la publicidad, pero también presenta desafíos legales y éticos significativos. Es esencial que los reguladores, las empresas y los consumidores trabajen juntos para desarrollar marcos legales que protejan los derechos de los individuos sin sofocar la innovación. La creación de políticas claras y coherentes sobre el uso de la IA en la publicidad será crucial para asegurar que se utilice de manera responsable y beneficiosa para todos.