No se trata sólo de aparecer en una avenida transitada: el tiempo que tu anuncio permanece visible puede ser clave para lograr resultados reales.
¿Por qué importa la duración?
Una campaña demasiado corta puede no generar el impacto necesario, y una demasiado larga puede perder frescura o eficiencia en el presupuesto.
Recomendaciones generales:
- Campañas tácticas o de promoción: entre 2 y 4 semanas. Ideales para promociones, lanzamientos o fechas clave.
- Campañas de posicionamiento: 1 a 3 meses. Necesitan repetición y constancia para construir reconocimiento.
- Presencia continua de marca: más de 3 meses, con rotación de mensajes y ubicaciones.
Factores que influyen:
- Objetivo de la campaña: ¿Buscas vender algo puntual o posicionar tu marca a largo plazo? El objetivo define si necesitas impacto inmediato o repetición sostenida.
- Presupuesto: La duración siempre va de la mano con los recursos. Con una buena estrategia, se pueden lograr resultados incluso en plazos cortos si la ubicación y el mensaje son los adecuados.
- Zona de exhibición: Hay zonas con mayor tránsito y otras con menor exposición. A veces, una ubicación estratégica puede reducir el tiempo necesario para impactar.
- Tipo de mensaje: Si el mensaje es sencillo y directo (una promoción, por ejemplo), una campaña breve puede bastar. Pero si se trata de un concepto más profundo o una narrativa de marca, es mejor mantenerla visible por más tiempo.
- Competencia visual: En zonas saturadas de publicidad, puede que necesites más tiempo o incluso reforzar con varios formatos para destacar entre el ruido visual.
La duración ideal de una campaña en publicidad exterior no es una fórmula fija, pero sí debe responder a una estrategia clara. Analizar el objetivo, el mensaje y la ubicación es clave para definir cuánto tiempo necesita tu anuncio para ser efectivo.
En Naranti, sabemos que el tiempo lo es todo: por eso, cada campaña se diseña con intención, para que el mensaje llegue, conecte y permanezca.







