A lo largo de la historia, la publicidad ha servido como una forma de comunicación que se puede utilizar para dar a conocer un producto y transmitir mensajes positivos de las marcas que estimulen el consumo de los clientes. Así que, se debe estar al pendiente de las tendencias culturales y comportamentales de la sociedad, para que los anuncios puedan hacer que el consumidor se identifique, a partir de los elementos y referencias culturales que contengan.
Inclusive en tiempos de guerra, la industria publicitaria sigue produciendo contenido y aprovechando la época para darle un enfoque diferente. En muchas ocasiones, en lugar de poner el énfasis en los productos y servicios de las marcas, lo hacen en elementos patriotas y bélicos.
Prueba de ello fue la publicidad de grandes marcas como Coca-Cola, Marlboro o Nestlé durante la Segunda Guerra Mundial.

Publicidad en tiempos de guerra
De esa misma manera, la propaganda política le ha funcionado al gobierno a transmitir opiniones e ideologías con la intención de influir y convencer a grandes masas a través de diferentes recursos. Los medios de comunicación generalmente utilizados son la prensa, los carteles, el cine e incluso la música. Con ello, se busca la manera más dinámica de obtener el apoyo de la sociedad y señalar cómo enemigo al bando contrario.
Asimismo, suelen emplear elementos como textos que llamen a la acción, eslóganes habilidosos e ilustraciones atractivas que procurarán tocar temas sensibles para los habitantes que se encuentran en alguna situación desesperada por ayudar a sus seres queridos. En vista de que se ha identificado que es igual de importante la fabricación de balas y armamento, como tener motivada a la gente que peleará y combatirá a las tropas.
Un claro ejemplo es el famoso cartel del Tío Sam, personaje ilustrado, diseñado como una estrategia para atraer la atención de futuros soldados estadounidenses que querían ser reclutados para la Primera y Segunda Guerra Mundial. Podemos observar que en el cartel se lee: “Te quiero a ti para el Ejército de los Estados Unidos. Puesto de reclutamiento más cercano“.
Se dice que este personaje realmente era un carnicero llamado Samuel Wilson que entregaba el alimento envasado en barriles a los soldados desde Nueva York durante la guerra anglo-estadounidense de 1812.

Propaganda en el conflicto entre Rusia y Ucrania
Actualmente, hay miles de fuentes informativas en las plataformas digitales que nos hablan sobre el contexto internacional. Por lo que, el Internet ha servido como herramienta para difundir información sobre lo que está sucediendo tras la invasión rusa en Ucrania. De esa manera, tanto ucranianos como rusos han activado sus equipos de publicidad y propaganda en estos diferentes medios. Los analistas políticos han identificado que mientras los medios de comunicación del Kremlin se caracterizan por su rigidez, por la censura y la represión, Ucrania ha optado por un discurso cercano, constante y directo.
No obstante, los canales que utilizan ambos bandos para transmitir sus mensajes tampoco son los mismos. Se siguen observando carteles de propaganda rusa en las calles de San Petersburgo que textualmente dicen “Servir a Rusia es un verdadero trabajo”, convocando a la población a unirse a las tropas, tal y cómo se hacía anteriormente.








