¿Marketing disruptivo o exceso de ostentación?

El Febrero pasado, The Ordinary, marca de cosmética reconocida por su enfoque minimalista, de calidad y con precios accesibles, desafió las expectativas con una acción de marketing sin precedentes. Una réplica gigante de 12 metros de altura de su botella de ácido hialurónico surcó las aguas del río Támesis, generando un impacto mediático sin igual y reacciones dispares entre el público. 

THE ORDINARY, disruptive campaign

Un golpe contemporaneo en la era actual

En un panorama donde las marcas apuestan por el Fake Out Of Home (publicidad exterior simulada en 3D) esta es una tendencia actual en la publicidad, que ya hemos mencionado en blogs anteriores. The Ordinary apostó por una acción real, tangible e impactante. La monumental botella no solo navegó por el Támesis, sino que incluso pasó por debajo del famoso Tower Bridge, obligando a elevar sus plataformas. Un hito que generó un torrente de imágenes y videos virales en redes sociales, posicionando a la marca en el centro de la conversación.  

The Ordinary botella de ácido hialurónico de 12 metros  de alto en el Támesis, Naranti blog

Más allá de la controversia, algunas claves:

-La acción logró una amplia cobertura en medios de comunicación tradicionales y digitales, desde The Guardian hasta CNN, posicionando a The Ordinary en el centro de la conversación global.

-Se generó un gran debate entre los consumidores, con opiniones a favor y en contra. Algunos la aplaudieron por su originalidad, creatividad e impacto, mientras que otros la criticaron por considerarla un exceso ostentoso, poco sostenible y con un impacto ambiental cuestionable.

-Esta estratégia dió foco en el ácido hialurónico, uno de los ingredientes estrella de la marca y sus beneficios para la piel, generando interés en potenciales consumidores.

The Ordinary, campaña Fake OOH

Profundizando en el debate:

Los defensores de la acción la consideran un ejemplo de marketing disruptivo que logró conectar con la audiencia de una manera memorable, generando un impacto positivo en el conocimiento de marca y la percepción de la misma como innovadora y audaz. 

Los detractores, por su parte, argumentan que la acción fue un exceso innecesario, poco alineado con los valores de sostenibilidad que la marca suele defender. Además, critican el impacto ambiental de la construcción y el transporte de la botella gigante.

Desde Naranti, valoramos la valentía de The Ordinary por realizar una acción tan disruptiva. Sin duda, ha logrado un impacto sin precedentes y ha conseguido posicionarse como una marca innovadora y diferente. 

¿Y tú qué opinas? ¿Te parece una acción de marketing efectiva o un exceso innecesario?....