La temporada navideña ha llegado, y con ella, campañas publicitarias que despiertan emoción y creatividad. Este año, Waitrose & Partners ha elevado el listón con una innovadora instalación en la estación de King's Cross, en Londres, que mezcla el espíritu festivo con un intrigante misterio digno de resolver.

El corazón de la campaña es una espectacular valla que simula una auténtica pizarra de investigación, adornada con pistas, fotografías, notas y conexiones al estilo detectivesco. Los transeúntes se detienen fascinados por el enigma: ¿Quién robó el postre? 


Una experiencia inmersiva y divertida

Esta propuesta no sólo llama la atención por su diseño visualmente impactante, sino que también invita al público a interactuar con el anuncio. La pizarra está repleta de detalles que despiertan la curiosidad: desde huellas misteriosas hasta fragmentos de recetas navideñas, todo apunta a un solo objetivo: descubrir al culpable detrás del postre desaparecido.

Además, la campaña crea un vínculo emocional al fusionar la tradición navideña con una narrativa lúdica, posicionando a Waitrose & Partners no sólo como un referente de calidad en alimentos, sino también como una marca que entiende cómo capturar el espíritu de la época.

La magia de lo inesperado

En un entorno tan transitado como King's Cross, donde miles de personas pasan cada día, esta instalación destaca por su capacidad de detener a las personas en su rutina diaria. La mezcla de misterio y Navidad es irresistible, convirtiendo la valla en un punto de conversación y en una atracción que invita a los curiosos a compartir su experiencia en redes sociales.

Innovación en publicidad exterior

La campaña de Waitrose & Partners es un ejemplo perfecto de cómo las marcas pueden utilizar el espacio público para crear experiencias memorables. Transformar una valla tradicional en una pizarra de investigación interactiva demuestra el poder de la creatividad en el medio OOH (Out-of-Home).

Con esta iniciativa, Waitrose no solo promueve sus deliciosos productos navideños, sino que también entrega un mensaje claro: la Navidad es un momento para compartir, investigar, y disfrutar de pequeños misterios que hacen la vida más interesante.