Tipos de clientes
Todo negocio gana distintos tipos de clientes de tipos y personalidades diversas. Unos, convencidos de que les estás vendiendo lo mejor que han comprado en la vida, otros tienden a cuestionar todo lo referente a tu marca.
Conocerlos no solo te dará las armas para saber cómo tratarlos, sino para conocer más tu modelo de negocio y a tu propia marca.

Los incondicionales
Están enamorados de la marca, se sienten identificados con ella y que responden con entusiasmo ante cualquier publicación, oferta y producto nuevo que des a conocer. Recomienden tus productos o servicios a su círculo más cercano. A ellos son a quienes tienes que consentir para que sigan tu lado.
Los que cuestionan todo
El perfil de este cliente, es el que cree saberlo todo y quiere dictar cátedra sobre cómo deberías vender o presentar un producto. Sus opiniones pueden ser tomadas en cuenta si las consideras valiosas, pero también hay que irse con precaución para no caer en ciertas provocaciones.
Los enemigos
Son los que ya han comprado productos o que han probado tus servicios y, por alguna razón, no quedaron contentos. Y no solo eso, sino que se dedican a hacer mala fama de ti. Pareciera ser que su único objetivo es esparcir mala leche en contra tuya. Ten cuidado, ya que un mal comentario de parte suya podría echar a perder tus esfuerzos por crearte una buena reputación.
Los que están por compromiso
Se caracterizan porque están contigo al no tener más opciones a su disposición, sin embargo, no quiere decir que sean fieles absolutos de tu marca. A éstos les debes poner especial atención, ya que son clientes potenciales que en cualquier momento los puedes atrapar por completo o dejarlos ir al no cumplir sus expectativas.
El que compra, pero con quejas
Este caso es muy peculiar: siempre comprará, pero tendrá quejas a lo que le ofreces: calidad, precios y rentabilidad. Sin embargo, es tal su necesidad de adquirir que siempre estará al tanto de lo que ofreces. Aprovéchalo sin impacientarte y siempre explica el porqué de tus decisiones de darle determinada oferta o servicio.
Los infieles
Son aquellos que se van con el mejor postor o el que les prometa toda clase de beneficios. Están a la caza de las mejores ofertas y de las vías disponibles para sacar beneficios. De hecho no le son fiel a ninguna marca sino a la que de momento les otorgué ventajas que la competencia no tiene. Lo único que quieren es saciar su sed de ofertas. Aprovecha su volubilidad para atraerlos cuando tengas ofertas irresistibles.
Los que se irán en cualquier momento
Su grado de indecisión y poco compromiso hacia tu marca los hace desertores potenciales. Esta clase de clientes representan un reto para crear las estrategias pertinentes que sean capaces de seducirlos y atraerlos de una vez por todas. Pero ojo, tampoco te desgastes. Si no quieren estar contigo, déjalos ir y espera su regreso cuando lo crean conveniente.
Conocer los distintos tipos de clientes que pueden llegar contigo es vital, sobre todo en tu faceta como emprendedor o dueño de una empresa o negocio. Mientras mejor sepas reconocer a tu audiencia, cuanto mejor conozcas sus gustos y tendencias, tendrás más dominio de tu capacidad de ofrecerles justo lo que requieren.
Una campaña publicitaria bien implementada, puede ser oportuna para captar su atención y que de una vez por todas, se decidan a comprar tu producto o servicio.
Durante esta temporada, nos hemos visto rodeados de ofertas y promociones, ¿sería el momento ideal de consentir a tus clientes con una promoción?







