Asegurar la supervivencia de una empresa ante una crisis como la del Coronavirus, es uno de los mayores retos a los que se están enfrentando compañías en todo el mundo.

Muchos de los cambios sociales, laborales y económicos producidos a raíz del confinamiento dependen en su mayoría de la tecnología. McKinsey & Company realizaron un análisis a empresas a nivel mundial para estudiar como están reaccionando ante la pandemia.

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La consultora identificó tres etapas principales ante la crisis:

⦁ Garantizar la estabilidad y la continuidad del negocio.
⦁ Institucionalizar nuevas formas de trabajo.
⦁ Priorizar la transformación tecnológica.

Con esto en cuenta, establecieron diez acciones de respuesta inmediata en la que las empresas deben centrar sus esfuerzos desde el ámbito humano y tecnológico.

Centrarse en lo prioritario.

La consultora identificó tres etapas principales ante la crisis:

⦁ Garantizar la estabilidad y la continuidad del negocio.

⦁ Institucionalizar nuevas formas de trabajo.

⦁ Priorizar la transformación tecnológica. 

Con esto en cuenta, establecieron diez acciones de respuesta inmediata en la que las empresas deben centrar sus esfuerzos desde el ámbito humano y tecnológico. 

Centrarse en lo prioritario.

⦁ Cuidar a los empleados. Garantizando la seguridad y salud para el equipo. Brindar soporte para el teletrabajo, reducir los turnos, concentración y traslados de los empleados.

⦁ Comunicar confiablidad y confianza. Los gerentes deben ser transparentes en cuanto a las medidas que se tomen. Tener reuniones informativas genera confianza y seguridad. Así mismo desvelará las necesidades tecnológicas y de soporte que vayan surgiendo. 

⦁ Establecer infraestructuras. El Teletrabajo puede generar dificultades, desde problemas de conectividad hasta una videoconferencia inadecuada. Conviene actuar con agilidad y establecer las mejores herramientas de colaboración. 

Estabilizar los sistemas y operaciones esenciales.

⦁ Estabilidad a las estructuras críticas. Es conveniente elaborar un guión acerca de los sistemas y aplicaciones con prioridad para estabilizar, así como crear una planificación de escenarios adversos, disponer de equipos físicos esenciales de repuesto así como un plan de contingencia. 

⦁ Permitir el cambio en los procesos. Es primordial capacitar a los empleados que atienden al publico con la posibilidad de hacerlo remotamente, así como agrupar las consultas para actuar con prontitud. 

Tener la mira hacia delante.

⦁ Mantener el rumbo hacia las prioridades clave. Es importante mantener el compromiso con los objetivos generales que se venían persiguiendo hasta antes de la crisis. 

⦁ El foco debe permanecer en los clientes. Cuando se deje atrás lo peor de la crisis, la demanda acumulada saldrá a flote.

⦁ Conocer la nueva normalidad. Entender los cambios y observar los aspectos que se puedan adoptar e implementar a un nuevo modelo operativo. 

Llevar a cabo una gestión eficaz ante la crisis puede convertirte en un líder en innovación, más que en un gestor eficaz ante situaciones negativas.