La temporada navideña siempre trae consigo un despliegue de creatividad, pero este año, el artista Sahid SK, en colaboración con la agencia Megalodon Zenith Private Limited, ha llevado la imaginación un paso más allá. Con la ayuda de inteligencia artificial, han creado una colección única de árboles de Navidad que reinterpretan elementos icónicos de marcas como KFC, McDonald 's, Cadbury y Oreo.

Árboles que Redefinen el Branding
Estos diseños disruptivos fusionan los colores, formas y detalles característicos de cada marca con las tradiciones visuales de la Navidad. Por ejemplo:
- KFC: Un árbol que emula las piezas crujientes de la marca.

- McDonald 's: Inspirado en los arcos dorados y el vibrante rojo, este árbol reinterpreta las papas fritas como adornos navideños.

- Cadbury: Un árbol que combina el morado distintivo de la marca con decoraciones que evocan los envoltorios de sus chocolates.

- Oreo: Con una paleta en blanco y negro, este diseño incluye elementos que recuerdan las icónicas galletas y su relleno cremoso.

La Magia de la Inteligencia Artificial
El proyecto es un ejemplo claro de cómo la tecnología puede potenciar la creatividad. La inteligencia artificial no solo facilita la exploración de nuevas ideas, sino que también abre un universo de posibilidades para que las marcas conecten con sus audiencias de maneras innovadoras.

La colección de árboles navideños muestra cómo la inteligencia artificial puede transformar tradiciones y adaptarlas a un lenguaje visual contemporáneo. Cada árbol invita a reflexionar sobre la evolución del branding y cómo las marcas pueden reinventarse sin perder su esencia.
Inspiración para la Publicidad Exterior
Este enfoque puede ser una fuente de inspiración para la publicidad exterior y el marketing en general. Imaginar un espectacular o una instalación que combine tradiciones con tecnología podría capturar la atención de las audiencias de formas impactantes.

En un mundo donde la innovación es clave, proyectos como el de Sahid SK y Megalodon Zenith Private Limited nos recuerdan que la creatividad no tiene límites, y que las celebraciones tradicionales también pueden ser un terreno fértil para la experimentación.







