Retos Actuales de la Publicidad Exterior en la Ciudad de México
La publicidad exterior en la Ciudad de México ha sido un medio poderoso para conectar marcas con audiencias masivas. Sin embargo, el entorno urbano y las crecientes preocupaciones sociales y regulatorias han planteado una serie de retos significativos. Estos desafíos incluyen tanto la modernización tecnológica como la regulación para reducir la contaminación visual y garantizar la seguridad en el espacio público.
Regulación y Control del Paisaje Urbano
Uno de los mayores retos que enfrenta la industria es la implementación de la Ley de Publicidad Exterior aprobada en 2022, la cual tiene como objetivo principal ordenar el paisaje urbano y reducir la contaminación visual causada por los anuncios espectaculares. A pesar de los esfuerzos por retirar estructuras ilegales, como los más de 900 anuncios en azoteas, el proceso ha sido complejo debido a la falta de recursos y tiempo. Jorge Carlos Negrete, presidente de la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano (FRRPU), destaca que solo una pequeña parte de estos anuncios ha sido retirada, y la capacidad del gobierno para completar este proceso sigue siendo limitada.

Además, el desorden generado por la proliferación de estructuras publicitarias ilegales ha resultado en un aumento descontrolado de la superficie ocupada por anuncios. A pesar de los intentos de regular y reordenar el espacio publicitario, la superficie total de estructuras en la ciudad se ha triplicado en los últimos años, creando una paradoja entre los esfuerzos de regulación y el crecimiento del negocio publicitario.
Controversias en la Aplicación de la Ley
A pesar de los beneficios que la ley busca traer, su implementación ha generado controversias. La falta de transparencia en los acuerdos entre las empresas y el gobierno ha suscitado críticas sobre cómo se otorgan las licencias y se manejan los espacios publicitarios. Además, aunque la ley propone multas considerables para aquellos que incumplan las normas, su aplicación ha sido inconsistente, lo que permite que algunas empresas continúen explotando espacios publicitarios de manera irregular.
Otra preocupación radica en el impacto económico que esta regulación puede tener en la industria. Aunque las multas y sanciones buscan fomentar el cumplimiento de las normas, algunas voces en la oposición argumentan que estas medidas pueden perjudicar a pequeños negocios y no contribuyen de manera efectiva a la reactivación económica.
El Rol de la Tecnología: Publicidad Digital en Exteriores (DOOH)
Al mismo tiempo, la tecnología está transformando el panorama de la publicidad exterior con la creciente adopción de la publicidad digital en exteriores (DOOH). Este formato ofrece grandes ventajas, como la capacidad de segmentar audiencias y medir el impacto de las campañas de manera más precisa. Sin embargo, su integración plantea nuevos retos regulatorios y logísticos. Por ejemplo, es necesario adaptar las normativas para incluir estos nuevos formatos y asegurarse de que no contribuyan a la saturación visual del entorno.

Además, el uso de la tecnología plantea preguntas sobre cómo equilibrar el crecimiento de la publicidad exterior con la necesidad de preservar el paisaje urbano y la calidad de vida de los habitantes. Aunque DOOH representa una oportunidad innovadora, la ciudad enfrenta el desafío de integrarla de manera armónica sin incrementar la carga visual en las calles ya saturadas.
Conclusión
La publicidad exterior en la Ciudad de México está en un punto de inflexión. Por un lado, la necesidad de regular y controlar el crecimiento desmedido de estructuras publicitarias es clara, tanto para proteger el paisaje urbano como para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Por otro lado, la tecnología presenta nuevas oportunidades para hacer más eficientes y efectivas las campañas publicitarias, pero también requiere ajustes normativos.
En este contexto, el futuro de la publicidad exterior en la capital mexicana dependerá de la capacidad de las autoridades y las empresas para colaborar en la implementación de soluciones que sean justas, eficientes y, sobre todo, sostenibles. Con la combinación adecuada de innovación tecnológica y regulación responsable, la industria puede seguir siendo una herramienta clave para el desarrollo económico, sin comprometer el bienestar de la ciudad y sus habitantes.







