¿Alguna vez te has preguntado qué tan lejos puede llegar una marca para demostrar su compromiso con sus clientes? KFC acaba de elevar el listón con una campaña que no sólo llama la atención, sino que también redefine lo que significa estar abierto las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Y lo mejor de todo: lo ha hecho quitando las puertas de sus restaurantes.

Una iniciativa que convierte las puertas de sus locales en impactantes anuncios de publicidad exterior. Imagina caminar por una avenida principal y encontrarte con una puerta que dice: “¿Quién necesita puertas cuando nunca cierra?”. Este mensaje no sólo es ingenioso, sino que también refuerza la promesa de la marca: KFC está siempre disponible, sin importar la hora.

Publicidad Exterior con Propósito

La idea detrás de KFC Out-Doors es tan simple como brillante. Al retirar las puertas físicas de sus restaurantes, la marca envía un mensaje claro: no hay barreras para disfrutar de su delicioso pollo crujiente. Estas puertas, ahora convertidas en vallas publicitarias, se han instalado en puntos estratégicos de alta afluencia, asegurando máxima visibilidad y recordación.

Pero no se trata solo de un mensaje visual. Cada instalación incluye un código QR que redirige a los clientes al KFC más cercano que opera las 24 horas. Además, algunos de estos códigos ofrecen la posibilidad de canjear productos gratuitos, lo que añade un incentivo adicional para que los clientes interactúen con la campaña.

Un Mensaje que Resuena

Ahmed Arafa, Chief Marketing Officer de KFC MENAPAKT & CIS, lo explica perfectamente: “Para nosotros, operar 24/7 es una declaración de intenciones. Queremos asegurarnos de que siempre puedan disfrutar de nuestro sabor inconfundible, sin barreras de entrada.”

Quitar las puertas simboliza la intención de eliminar cualquier obstáculo y reafirma que KFC siempre está listo para recibir a sus clientes.

¿Por qué esta campaña es un éxito?

  1. Innovación en la Publicidad Exterior: KFC ha transformado un elemento cotidiano (las puertas) en una herramienta de marketing poderosa y memorable.
  2. Interacción con el Cliente: Los códigos QR no solo refuerzan el mensaje, sino que también generan engagement y fidelización.
  3. Consistencia con la Marca: La campaña refuerza el posicionamiento de KFC como una marca accesible, siempre disponible y centrada en el cliente.


KFC Out-Doors es un ejemplo perfecto de cómo la publicidad exterior puede ser mucho más que un simple anuncio. Es una declaración de valores, una experiencia interactiva y, sobre todo, una forma creativa de conectar con los clientes.

Así que la próxima vez que veas una puerta de KFC convertida en un espectacular, recuerda: no es solo publicidad, es una invitación abierta (literalmente) a disfrutar de tu pollo favorito en cualquier momento del día o de la noche.