Toca los corazones de tus consumidores a través del neuromarketing.

¿Qué es el neuromarketing?

Es una rama del marketing que se basa en aplicar técnicas de neurociencia y psicología para conocer las respuestas de los consumidores frente a ciertos estímulos sensoriales que provienen de la publicidad de productos, contenidos y anuncios. 

Para ello, se estudia lo qué motiva a la toma de decisiones de los consumidores (o posibles consumidores) durante su proceso de compra. A partir de ello se encuentran patrones de conducta que ayudan a facilitar y mejorar las interacciones entre clientes y marcas.

Neuromarketing

Ventajas del neuromarketing

  • Permite crear estrategias centradas en las verdaderas necesidades, expectativas y deseos del consumidor.
  • Incrementa las ventas basadas en la decisión de compra.
  • Mejora las experiencia para los usuarios y clientes.
  •  Optimiza los recursos de la publicidad para tener una mejor atracción y conversión de leads. 
  • Mide los estímulos y el comportamiento del consumidor de forma no intrusiva.
 

Historias de éxito.

Disney es un claro ejemplo de marcas que conocen a la perfección el papel que juegan las emociones en las decisiones de compra de sus consumidores. La empresa ha logrado entender que al generar sentimientos como la nostalgia pueden potenciar las ventas y fidelizar sus clientes. Así buscan llegar al público a través de sus recuerdos, al asociar sus productos con la magia y la niñez. 

Parque temático de Disney

Por medio del neuromarketing, estimulan los sentidos para crear experiencias inolvidables. Desde la música de cada película, producen conexiones y utilizan elementos como el ritmo, letras pegajosas y estructuras melódicas simples, para que nuestro cerebro aprenda con mayor facilidad. Expertos aseguran que aquí es donde entra la fisiología humana, ya que las ondas que van desde nuestro oído a la corteza cerebral, pasan por nuestro sistema nervioso central, o sea, las zonas que regulan nuestros sentimientos. Ahora, visto desde un punto psicológico, influye ya al percibir sonidos, ya sea en canciones, ruidos ambientales e incluso en las voces que escuchamos, cada uno de estos van marcando un recuerdo en nuestra mente, que a la larga se identifica con un sentimiento en específico.

Para comprobar su impacto, han desarrollado tecnologías de reconocimiento facial con el que miden las emociones. Su diseño se encarga de analizar a la audiencia de espectadores mientras observan una película. Con ello, pueden identificar las risas, sonrisas y gestos que realizan en una sala de cine obscura. Así logran cuantificar si una película funciona o no, según lo previsto en una escala granular. De esa manera, este tipo de inteligencia artificial y big data permite que Disney sea capaz no solo de cambiar la forma en que se corta una película durante la fase de prueba del mercado, sino también recuperar el contenido en tiempo real para el máximo placer del espectador.